Guía · 5 minutos de lectura
El formato es la forma de la cara de la pala, y es lo que más cambia cómo se siente al golpear. Son tres, y elegir mal es la razón número uno por la que alguien odia una pala carísima.
Antes que nada: qué es el punto dulce
Es la zona de la cara donde la pelota sale limpia, con potencia y sin vibrarte el brazo. Si le pegas ahí, el golpe sale solo. Si le pegas fuera, la pelota sale corta, el sonido cambia y sientes el impacto en la muñeca.
Todo el asunto del formato se reduce a esto: qué tan grande es ese punto dulce y qué tan arriba está. Grande y bajo perdona; chico y alto pega más fuerte pero castiga.
Redonda: la que perdona
El punto dulce es el más grande de los tres y está abajo, cerca de la mano. Eso significa dos cosas buenas para quien empieza: le pegas bien aunque no centres perfecto, y como el peso queda cerca del cuerpo, la pala se mueve rápido y cansa menos.
A cambio pega menos fuerte. El remate no sale disparado como con una diamante. Para el 90% de la gente eso no importa, porque los puntos no se ganan a fuerza de remates sino por errores del otro.
Es tuya si: llevas menos de dos años jugando, juegas una o dos veces por semana, o te ha dolido el codo alguna vez.
Lágrima: la del medio
El punto dulce está al centro y es de tamaño medio. Es el formato más vendido del mundo porque no te obliga a elegir: pega decente, perdona decente, y se mueve decente.
Es el formato de quien ya tiene técnica formada pero no vive en la cancha. Si puedes rematar con dirección y el revés te sale razonable, es por aquí.
Es tuya si: juegas dos o tres veces por semana, llevas más de un año, y ya quieres una pala que te devuelva algo cuando le pegas bien.
Diamante: la que castiga
El punto dulce es chico y está arriba, lejos de la mano. Con el peso tan arriba, la pala llega al golpe con mucha más inercia: el remate sale durísimo.
El precio es alto. Fuera del punto dulce la pelota sale mal y te vibra el brazo, y como el peso está arriba, llegas tarde a las volees rápidas. Es una pala que exige que centres bien casi siempre, y eso solo pasa con muchas horas encima.
Es tuya si: juegas tres o más veces por semana, tu golpe ya está formado, y tu juego es cerrar puntos y no construirlos.
Las tres, lado a lado
| Redonda | Lágrima | Diamante | |
|---|---|---|---|
| Punto dulce | Grande, abajo | Medio, al centro | Chico, arriba |
| Perdona el error | Mucho | Regular | Poco |
| Potencia | Baja | Media | Alta |
| Control | Alto | Medio | Bajo |
| Manejabilidad | Alta | Media | Baja |
| Riesgo para el codo | Bajo | Medio | Alto |
| Para quién | Iniciación | Intermedio | Avanzado |
Un atajo honestoSi dudas entre dos formatos, agarra el más fácil. Nadie ha dejado el pádel por tener una pala que perdona de más, y muchísima gente lo ha dejado por el codo. Siempre puedes subir de formato el año que viene; desaprender un vicio que agarraste compensando una pala dura es mucho más caro.
¿Y el grosor y la goma?
Por reglamento ninguna pala pasa de 38 mm de grosor, así que casi todas están ahí. Lo que sí cambia es la goma del núcleo: entre más blanda, más perdona y más control; entre más dura, más potencia y más exigencia. La lógica es la misma que el formato, y si ya elegiste bien el formato, la goma viene en paquete.
¿Cuál de los tres te toca?
Dinos cuántas veces juegas y cómo es tu juego, y te decimos el formato y la pala. Sin compromiso.
Nos vemos en la cancha.